Yo la verdad es que siempre cocino bastante sano, me gusta mucho la verdura y disfruto comiéndola, por eso aunque en Boca de Fresa suelo publicar en su mayoría cosas dulces, no os penséis que sólo me alimento de eso, ojalá pudiera permitírmelo, pero no es así. Reconozco que hace unos años mi alimentación era mucho peor que ahora..... De vez en cuando, sobre todo en mi época universitaria, solía comer fuera de casa, y frecuentaba establecimientos de comida rápida que ahora intento evitar por todos los medios. Si me apetece tomar una hamburguesa, perfecto, la tomo, pero prefiero hacerla yo en casa antes que salir a tomarla fuera, porque es una opción mucho más sana y desde luego más rica!
Y otra cosa que he aprendido con el tiempo, es que hay que cuidarse siempre, no sólo cuando faltan un par de meses para que llegue el verano, ni después de los atracones de navidad..... hay que comer sano todo el año, aunque alguna vez nos pasemos un poco, porque comer sano no significa comer menos rico.
Como digo, me gustan mucho casi todo tipo de verduras y en casa las preparo a menudo, así que he pensado que ¿porque no compartir este tipo de preparaciones con vosotros también? Además así podemos compartir las diferentes formas de cocinar cada verdura, ¿no os parece?
Esta cremita de calabaza es realmente sencilla, y lo mejor de ella, es que aunque se prepara con muy pocos ingredientes, es muy sabrosa y no tiene apenas calorías.
Si no os gusta la calabaza, la podéis sustituir por calabacín, que son de la misma familia y también nos quedará una crema realmente deliciosa, sólo que el resultado será un color más blanquecino.
CREMA LIGERA DE CALABAZA
INGREDIENTES:(Para dos personas)
Aceite de oliva virgen extra
1 cebolla
500 gr. de calabaza cortada en cubitos
Media pastilla de caldo de pollo o de verdura
Una cucharada colmada de orégano
Pimienta negra recién molida
Agua (para cubrir la calabaza)
4 quesitos desnatados
Sal
PREPARACIÓN:
Rehogamos la cebolla, cortada en juliana, en una olla con aceite de oliva a fuego medio, y cuando esté tierna, añadimos la calabaza cortada en cubitos.
Agregamos la pastilla de caldo desmenuzada, el orégano y un poco de pimienta, y mezclamos bien. Dejamos unos minutos más en el fuego (5 minutos aproximadamente) y añadimos el agua suficiente para que lo cubra todo bien.
En vez de agua, podemos añadir leche desnatada, que le dará un toque aún más rico, si cabe, a nuestra crema, o para los que sois intolerantes a la lactosa o simplemente no tomáis leche, podéis añadirle soja.
Dejamos cocer a fuego medio durante una media hora aproximadamente o hasta que veamos que la calabaza está tierna.
Retiramos del fuego, añadimos los quesitos y trituramos con una batidora. Si nos queda demasiado espesa, podemos añadir más agua, leche o soja, depende de lo que hayamos utilizado.
Probamos y añadimos más sal si fuera necesario.
Espolvoreamos con un poco más de pimienta negra recién molida. A mi una cosa que me encanta de esta crema es que tenga un ligero picorcillo, por lo que me gusta ponerle bastante pimienta, pero eso ya es cuestión de gustos.
Servimos de inmediato y acompañamos con unos crutons o picatostes. Otra cosa que le va muy bien y que yo le suelo poner a veces, son unas laminas de parmesano muy finas y cortadas en trocitos, le van estupendamente y le dan un toque especial.
Yo la suelo tomar por las noches, me tomo un cuenquito como el que véis en la foto, pero podéis tomarla para comer a medio día como primer plato de un menú.
Que os parece, ¿Fácil no?


























