
Whole kitchen en su Propuesta Dulce para el mes de Septiembre nos invita a preparar un Helado Casero.
Esta es mi aportación dulce para Whole Kitchen en el mes de Septiembre, un helado de mora con trocitos de chocolate blanco.
El resultado ha sido buenísimo, ha salido con un sabor muy rico y super cremoso, y los trozos de cholate blanco le dan un toque especial. Además está hecho con moras recogidas del campo por mis queridos y estupendos padres, que me las trajeron hace unos días y desde entonces llevo comiendo y cocinando con moras como una loca.
Espero que os guste la receta y que os animéis a hacerla en casa, yo tenía muchos prejuicios equivocados sobre los helados porque pensaba que era algo mucho más difícil de hacer, y porque no tengo heladera, pero de verdad que es una cosa super sencilla, así que venga, ¡manos a la obra!
Bueno pues como siempre, ahora os dejo con un poquito de historia, por cortesía de Whole Kitchen, sobre los helados:
Hay mucho escrito sobre el origen y el país inventor de los helados, pero lo que sí está claro que su creación es muy muy antigua. Hay quienes sostienen que los antiguos romanos son los inventores del “sorbete”. Ellos utilizaban nieve, frutas y miel para preparar este refrescante postre. Parece que Nerón hacia traer nieve de los Alpes para que le preparen esta bebida helada. Otros con igual convicción, señalan que los chinos, muchos siglos antes de Jesucristo, ya mezclaban la nieve de las montañas con miel y frutas.
Lo cierto es que los conocían y disfrutaban, los chinos, turcos, árabes y romanos. Otro antecedente interesante es que en la corte de Alejandro Magno, se enterraban ánforas conteniendo frutas mezcladas con miel, en la nieve, para conservarlas mejor y se servían heladas.
Los cocineros árabes, de los Califas de Bagdad, se destacaron en refinar la calidad y variedad de estos, incorporando a la preparación zumos de fruta. A estas mezclas le dieron el nombre de "sharbets", que quiere decir bebida, de allí el nombre sorbete empleado hoy en día.
Antiguamente no existían las heladeras, así para salvar este inconveniente utilizaban dos recipientes de madera o de estaño, uno metido dentro del otro. En el más pequeño de estos recipientes se preparaba la mezcla de helado. Además descubrieron que la adición de sal en grano hace bajar la temperatura del hielo y que este duraba por más tiempo. Luego rellenaban el espacio entre los recipientes con hielo y sal. Después de mezclar los ingredientes, se dejaba la mezcla en el recipiente, y el helado quedaba listo.
En el año 1660, el italiano Procopio inventó una maquina que homogeneizaba las frutas, el azúcar y el hielo, con lo que se obtenía una verdadera crema helada, similar a la que hoy conocemos. Procopio, abrió en París el "Café Procope", donde además de café se servían helados, así se popularizó el delicioso postre. Por muchos años los heladeros italianos, guardaron celosamente el secreto de preparación de los helados, aunque como vendedores ambulantes lo difundieron por toda Europa. Para el siglo XVIII, las recetas de helados empezaron a incluirse en los libros de cocina.
HELADO DE MORA CON TROCITOS DE CHOCOLATE BLANCO
INGREDIENTES:
225 gr. de moras de temporada
90 gr. de azúcar
1/2 cdta de zumo de limón
360 ml. de nata líquida
120 ml de leche
2 yemas de huevo
1 cdta de extracto de vainilla
una pizca de sal
PREPARACIÓN:
Picamos las moras en un robot eléctrico, añadimos 4 cdas de azúcar y el zumo de limón y volvemos a triturar (pero sin dejar que llegue a ser un puré). Reservamos en un cuenco y lo dejamos reposar a temperatura ambiente durante 1 hora.
En un cazo añadimos la nata y la leche la cocemos a fuego medio hasta que empiece a hervir, momento en el cual añadimos el resto del azúcar que nos ha quedado, junto con la sal, y lo removemos de vez en cuando hasta que veamos que el azúcar está disuelto, aproximadamente unos 5 minutos. Retiramos y de dejamos entibiar.
Batimos las yemas de huevo en un bol mediano y sobre estos vamos añadiendo gradualmente la mezcla. Batimos hasta integrar. Ponemos nuevamente la mezcla en el cazo y dejamos cocer a fuego medio-bajo hasta que la mezcla espese y adquiera una consistencia parecida al de la natilla (pero sin que llegue a hervir, sino el huevo se cortará).
Vertemos la mezcla sobre la fruta y lo movemos bien hasta integrar. Lo tapamos, y refrigeramos hasta que la crema esté muy fría un mínimo de 4 horas y un máximo de 2 días.
Vertemos la mezcla en el recipiente de la heladera y seguimos las instrucciones del fabricante, lo congelamos y lo dejamos enfriar hasta que podamos hacer bolas, unas 3 horas mínimo.
Si no tenemos heladera, como es mi caso, pondremos la mezcla un recipiente apto para el congelador (lo ideal es uno de acero inoxidable, ya que el metal acelera el proceso de congelación) y lo dejamos una hora aproximadamente. Pasado este tiempo, lo sacamos del congelador, (ya habrá congelado ligeramente sobre todo por los bordes), y con unas varillas o un batidor eléctrico, batimos enérgicamente para romper los hielos que se hayan formado, lo introducimos nuevamente en el congelador y volemos a repetir esta operación cada 40 minutos 3 o 4 veces más o hasta que veamos que tiene una textura cremosa.
Si nos apetece que tenga trozos de fruta, solo tendremos que picar algunos, en trozos muy pequeños o ponerlos ligeramente triturados sobre ellos.
Que lo disfrutéis........