lunes, 30 de agosto de 2010

Pastel de zanahoria o carrot cake

Después del éxito de los carrots cupcakes hoy os traigo una versión a lo grande de este clásico de la repostería a nivel mundial, el carrot cake o pastel de zanahoria!

La receta es parecida, pero no es la misma que usé para los
carrot cupcakes, ésta lleva algún ingrediente más como las rodajas de piña o la esencia de vainilla.
Este pastel lo hice el Domingo para el 33 cumpleaños de mi hermana Ana y a pesar de "mis miedos"(digo miedos porque la gente suele ser un poco reacia a tomar este pastel por el hecho de que lleva zanahoria), gusto mucho, me dijeron que estaba muy rico, y que no era nada pesado ni empalagoso, y yo, como siempre, encantada de la vida!!!

Bueno pues ahora, un poquito de historia para ponernos en situación sobre el carrot cake o pastel de zanahoria:

Aunque las zanahorias utilizadas en la repostería pueda parecer algo extraño o fuera de lo común, Alan Davidson en "The Oxford Companion to Food" nos dice que las zanahorias se utilizaron en Europa en pasteles dulces desde la Edad Media, cuando otros edulcorantes eran escasos o difíciles de encontrar o simplemente demasiado caros. De hecho, las zanahorias, junto con la remolacha, contienen más azúcar que la mayoría de las verduras, lo que podría explicar su uso en diversos postres.
La popularidad del pastel de zanahoria resurgió probablemente en el Reino Unido gracias al racionamiento durante la Segunda Guerra Mundial.
Los pasteles de zanahoria estuvieron ampliamente disponibles en restaurantes y cafeterías estadounidenses a principios del año 1960. Al principio era un artículo novedoso, pero a muchas personas les gustó tanto que pasó a ser un postre corriente.

Hablando de zanahorias, las zanahorias de color naranja que disfrutamos hoy se originaron a partir de la variedad púrpura crecida en Afganistán desde el siglo VII DC. Las zanahorias se trasladaron hacia el oeste de Europa, y fue allí donde surgió la variedad de zanahoria naranja.

"Zanahoria" viene de la palabra griega "karōton" y los griegos comenzaron la creencia de que comer zanahorias mejoraría su vista. Juan Ayto en "Un A-Z del alimento y bebida", cuenta cómo durante la Segunda Guerra Mundial los británicos promovidos por esta creencia, decían que los pilotos británicos mejoraron su visión de la noche por el consumo de grandes cantidades de zanahorias. Este rumor se promovió, sin embargo, sólo tratando de alentar el consumo de zanahorias ya que fue uno de los pocos alimentos que no eran escasos durante la guerra. Curioso, ¿verdad?


PASTEL DE ZANAHORIA O CARROT CAKE

INGREDIENTES:


Para el bizcocho:

340 gr. zanahorias
100 gr. de nueces
200 gr. harina todo uso
80 gr. harina integral
4 huevos
200 gr. azúcar
100 gr. azúcar moreno
240 ml. de aceite de girasol
4 rojadas de piña
2 cucharaditas de extracto de vainilla
1 cucharadita de bicarbonato
2 cucharaditas de levadura
½ cucharadita de sal
2 cucharaditas de canela


Para la cobertura o frosting:

300 gr. queso crema (tipo Philadelphia)
250 gr. azúcar glas
50 gr. mantequilla
300 ml. nata Líquida
1 cucharadita de extracto de vainilla

PREPARACIÓN:

Precalentar el horno a 180º.

Trituramos la zanahoria y picamos la piña en cuadraditos pequeños. Reservamos.

Cuando el horno este ya caliente ponemos las nueces en la bandeja y las tostamos, durante 8 minutos, las sacamos y las dejamos enfriar.

Cuando tengamos nuestras nueces tostadas, las trituramos hasta dejarlas picadas en trozos pequeños.

En un bol, tamizamos la harina, el bicarbonato, la levadura, la sal y la canela.

En un recipiente hondo, batimos los huevos junto con el azúcar hasta que nos quede una textura blanca y espumosa, añadimos el aceite y la esencia de vainilla y seguimos batiendo hasta obtener una mezcla homogénea y ligera.

Mezclamos los ingredientes húmedos con los secos hasta conseguir una masa ligera, seguidamente añadimos la zanahoria, las nueces y la piña y los mezclamos hasta integrarlos en la masa.

Esparcimos la masa el molde, previamente engrasado y lo introducimos en el horno, que deberá estar, como ya hemos mencionado anteriormente, a una temperatura de 180º y lo dejamos cocer durante 1 hora, o hasta que al introducir un palillo, este salga limpio.

Preparación del frosting:

Ponemos en un bol la mantequilla y el queso crema a temperatura ambiente y lo batimos con un batidor varillas hasta conseguir que nos quede casi montado, añadimos el azúcar y el extracto de vainilla y continuamos batiendo hasta que nos quede una mezcla uniforme y sin grumos. A continuación, vamos añadiendo progresivamente la nata, que habremos montado previamente, también con un batidor de varillas, y la iremos incorporando a la masa de forma suave.

Sacamos el bizcocho del horno y lo dejamos enfriar 10 o 15 minutos; después lo desmoldamos y lo dejamos enfriar completamente sobre una rejilla.

Montaje del pastel:

Cuando por fin nuestro bizcocho este frío, ponemos una base de bizcocho, otra de cobertura o frosting y nuevamente otra capa de bizcocho, cubrimos la tarta con el frosting y le ponemos las zanahorias de decoración(*). Para una consumición más óptima, debemos meterla en la nevera durante una hora antes de comerla, así el frosting habrá cogido consistencia y frescura.

(*)Yo hice las zanahorias con fondant; teñí un trocito de fondant de naranja y otro de verde, y las fui modelando hasta darles la forma deseada. Con un palillo hice las rallitas de las zanahorias.

Espero que os haya gustado y...¡¡Que la disfrutéis!!

lunes, 23 de agosto de 2010

Lasaña boloñesa y ochopeces.com

Como ya os había comentado en otro post anterior, hace poco que tengo un libro de gastronomía italiana llamado "Recetas básicas de Italia. 80 recetas ilustradas paso a paso", de Laura Zavan, y como prometí hoy os traigo una receta de ese libro aportando también mi toque personal y con algunas modificaciones.
la receta es muy sencillita y sale bastante buena, para ser mi primera lasaña no esta mal,¿no os parece?...

Bueno pues vamos allá con la receta:

LASAÑA BOLOÑESA

INGREDIENTES:

Para el relleno:

2 cucharadas de aceite de oliva
100 gr de cebolla
1 diente de ajo
70 gr de zanahoria
70 gr de champiñones
150 gr de carne picada de ternera
Albahaca
Orégano
Pimienta negra molida
½ pastilla de caldo de pollo
tomate frito(yo le puse el tomate de mercadona que viene con albahaca y orégano)
sal

Para la bechamel:

70 gr de mantequilla
70 gr de harina
750 ml de leche
4 pizcas de nuez moscada
sal

Para el montaje del plato:

Laminas de espinaca para lasaña

PREPARACIÓN:

En una sartén ponemos las dos cucharadas de aceite, y cuando este caliente rehogamos la cebolla y cuando esta este transparente añadimos el ajo y dejamos que se dore, añadimos la zanahoria y el champiñón cortados muy finamente, echamos la carne y cuando este hecha, espolvoreamos la albahaca, el orégano, un pizca de pimienta y la media pastilla de caldo de pollo, le damos un par de vueltas, añadimos el tomate frito y dejamos cocer durante 10 minutos.

Apartamos la sartén del fuego y dejamos reposar la salsa mientras hacemos la bechamel.

Para hacer la bechamel ponemos en otra sartén los 70 gr de mantequilla y cuando se haya derretido añadimos la harina y le damos unas vueltas hasta que se ponga de color amarillento, en este momento vamos añadiendo la leche poco a poco y sin dejar de remover lo dejamos unos 10 minutos al fuego hasta que se vayan formando grumos y quede una salsa espesita. Si vemos que queda demasiado espesa podemos añadir mas leche. Añadimos la sal y la nuez moscada.

Montaje del plato:

Precalentar el horno a 180 grados C.

Sobre una fuente de cerámica o cristal, apta para horno, vamos poniendo una capa de bechamel, una lamina de pasta para lasaña, que previamente habremos cocido o metido en agua caliente, depende de lo que os indique el paquete, y un poco de relleno, si queremos espolvoreando en cada capa queso emental rayado. Terminaremos coronando la lasaña, con una capa de bechamel y una capa de lonchas de queso de cabra y emental rayado.

Por ultimo la metemos en el horno durante 30 minutos o hasta que se gratine el queso.

Bueno y ahora os quería hablar de ochopeces.com, que es una tienda online creada con mucho cariño por Carmen y Eduardo, donde tienen modelos exclusivos de camisetas.

Sus camisetas son modernas y cada una de ellas nos transmite un mensaje importante, además de que Carmen y Eduardo le ponen todo su entusiasmo.
Os invito a que echéis un vistazo a su pagina web o su blog, así como a que os hagáis seguidores suyos para poder ver las novedades de ochopeces.com.


Como ya os he dicho Carmen y Eduardo son un encanto, y hace unos días me otorgaron el premio al "Blog amigable", premio que ya que no puedo entregárselo a ellos de vuelta quiero compartir con todos vosotros, y puesto que me resulta muy difícil decidir a quien otorgárselo, prefiero que todos los que paséis por aquí os deis por premiados, porque todos tenéis un gran corazón y sois la razón de que mi blog pueda seguir adelante.

Así que muchas gracias Carmen y Eduardo y mucha suerte con ochopeces.com

Os dejo el premio para que todo el quiera se pase a recogerlo, enhorabuena!!

Mermelada de tomate


Resulta que tenía en casa un montón de tomates, pero no unos tomates cualquiera, sino unos tomates super ricos de huerta ecológica que me habían dado mis padres cuando estuvimos visitándolos en la casita del campo, y como ahora es temporada, están mucho más ricos y sabrosos. El caso es que me dieron tantos que no sabía que hacer con ellos para que no se me pusieran malos, porque ya llevaba una semana entera comiendo salmorejo y ensalada de tomate todos los días, así que había que innovar; de repente me acordé de un día que había ido a comer a casa de mi amiga Patri, y ella había comprado una mermelada de tomate para hacer canapés de quesito con la mermelada(no recuerdo que queso era, quizá fuera feta), y a mi, que nunca había probado la mermelada de tomate, me gustaron mucho. Así que finalmente me decidí por hacer una rica y sabrosa mermelada de tomate, que además no tiene ninguna dificultad, es muy fácil.

MERMELADA DE TOMATE

INGREDIENTES:

Yo hice la mitad, por lo que os pongo entre paréntesis las medidas que yo utilicé. Con la cantidad de ingredientes que yo utilicé sale exactamente un bote como el que véis en la foto, si usáis el kilo entero de tomates os saldrán 3 botes como este.

1 Kg de tomates (500 gr de tomates)
750 gr de azúcar (375 gr de azúcar)

PREPARACIÓN:

Pelamos los tomates, para que nos sea más sencillo podemos hacerles una cruz en la parte de abajo y sumergirlos en agua hirviendo unos minutos, pero la verdad es que yo los pelo bien sin necesidad de hacer ese proceso. Los partimos en trozos pequeños y los dejamos macerar en un bol de cristal, tapado con film transparente, junto con el azúcar durante 45 minutos. Transcurrido este periodo de tiempo, los tomates habrán soltado todo su jugo.
Destapamos el bol y trituramos con la batidora, a mi me gusta que queden algunos grumillos, por lo que no los trituro fino, fino, porque sino, me parece que no es una auténtica mermelada...
Después ponemos la mezcla en una sartén profunda o en una olla, y lo dejamos cocer a fuego medio-bajo durante una hora.


El tiempo de cocción también va un poco en gustos, según lo espesa que nos guste la mermelada lo dejaremos cocer más o menos tiempo, cuanto más tiempo de cocción más espesor le daremos a la mermelada, aunque yo creo que con una hora es más que suficiente.

Pues ahora que ya tenemos nuestra mermelada la pondremos en nuestros botes de cristal y para que se conserve bien, lo vamos a envasar al vació. ¿Y como lo hacemos?
Pues muy sencillo, retiramos la mermelada del fuego, y estando esta muy caliente, la vamos disponiendo en botes de cristal, llenándolos el 90%, es decir dejando como un dedo de espacio entre la tapa más o menos, cerramos la tapa y vamos poniendo los botes boca abajo sobre un paño húmedo. Debemos dejar los botes en esta posición hasta que se enfríen totalmente y al darlos la vuelta, ya estará hecho el vacío.



Como sugerencia de degustación, podéis tomarla en canapes con un poco de queso de cabra, os encantará!

viernes, 20 de agosto de 2010

De vuelta a la realidad y tarta de cumpleaños

Después de dos intensas pero cortas semanas, ya estoy de vuelta, por lo que Boca de Fresa ¡¡vuelve a estar activo!! Aunque este año mis vacaciones me han sabido a poco, ya tenía ganas de volver a la rutina, volver a cocinar y sobre todo volver a ponerme manos a la obra con el blog, porque para que lo sepáis, vengo con las pilas bien cargaditas!! Aunque no lo creáis en los 15 días que ha durado mi periodo vacacional, no he cocinado absolutamente nada, salvo cosillas sin importancia, pero me ha venido genial este descanso culinario porque antes de irme cocinaba practicamente por obligación, ya que, con los calores que ha hecho, no tenía ni pizca de ganas de encender el horno y eso que le había prometido a mi hermano y mi cuñada, desde hacía ya como 2 meses, mandarles una caja de galletitas... De verdad que no me he olvidado de vosotros, lo juro, y en poco tiempo, recibiréis vuestra cajita de galletas, galletas que por supuesto se publicaran en el blog y todos tendréis ocasión de ver. Por cierto, aprovecho la ocasión para deciros que.... ¡¡VOY A SER TÍAAAAAAAA!!! Espero que ya se pueda hacer totalmente publico, porque sino la he liado jeje, aunque yo creo que si... Diana y mi hermano van a ser papás, y yo me pasaré las horas muertas haciendo galletitas con forma de biberón, chupete, babero, baby, etc, etc. ¡¡Que feliz soy!!!

Bueno pues pasando a otro tema, el día 15 fue el cumple de mi amiga Pili, si, mi amiga a la que fuimos a ver a Ibiza, y la tarta que veis en la foto es la tarta que hice para ella, y le encantó.

De izquierda a derecha: "La cocinillas y la homenajeada"

El Domingo estuve comiendo en su casa con toda su familia y lo pasé genial, la verdad es que este fin de semana me han adoptado y alimentado como si fuese una hijita más, y yo les estoy muy agredecida porque son encantadores todos!!
Pues el caso es que la tarta tuvo mucho éxito, a todos los que iban llegando les gustaba la tarta, y yo encantada claro, y finalmente quedó apodada como "la tarta sombrero" jeje, así la bautizaron la madre, la tía y la abuela de Pili, cosa que me pareció bien.

Como podéis ver, la tarta está cubierta con fondant, que previamente teñí de rosa y negro y que fui amasando y dando forma hasta que surgió "la tarta sombrero". El interior es un red velvet cubierto con un topping hecho a base de nata montada, queso philadelphia y queso mascarpone. La pena es que me olvidé de sacar fotos cuando la tarta estaba ya partida, pero bueno, para que os hagáis una idea podéis pinchar
aquí y ver los red velvet cupcakes que publiqué hace unos meses, que es lo mismo sólo que en pastelitos individulales.

En el próximo post os contaré con más detalle como han ido mis vacaciones y publicaré algunas recetas que tengo ya pendientes, porque ha sido llegar y ponerme a cocinar como una loca jaja.

TARTA SOMBRERO

INGREDIENTES:

2 ½ tazas (280 gramos) de harina
½ cucharadita de sal
2 cucharadas (15 gramos) de cacao en polvo valor
½ taza (113 gramos) de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
1 ½ tazas (340 gramos) de azúcar
2 huevos grandes
1 cucharadita de extracto puro de vainilla
1 taza (240 ml) de buttermilk*
2 cucharadas de colorante rojo
1 cucharadita de vinagre blanco
1 cucharadita de bicarbonato

Crema de Queso (Frosting):

1 ½ tazas (360 ml) de nata para montar
227 gramos de queso crema a temperatura ambiente
227 gramos de queso mascarpone, a temperatura ambiente
¾ cucharadita de extracto puro de vainilla
1 taza (115 gramos) de azúcar glass tamizada

PREPARACIÓN:

Precalentar el horno a 175 grados C y engrasar 1 molde redondo de 23 cm y otro de 12 cm.

En un tazón tamizar la harina, la sal y polvo de cacao y reservar.
En un tazón, batir la mantequilla hasta que esté suave (alrededor de 1-2 minutos). Añadir el azúcar y batir hasta que esté suave y esponjoso (unos 2-3 minutos). Añadir los huevos, de uno en uno, batiendo bien después de cada adición. Añadir el extracto de vainilla y batir hasta que se mezclen.

Por otro lado mezclamos el buttermilk(*) con el colorante rojo. Con la batidora a baja velocidad, alternativamente agregue la mezcla de harina y mantequilla a la mezcla de buttermilk, en tres adiciones, comenzando y terminando con la harina.

En una taza pequeña mezclamos el vinagre y el bicarbonato. Dejar que la mezcla haga un poco de efervescencia y rápidamente agregar a la masa del pastel.

Rápidamente, dividir la masa entre los dos moldes y alisar la parte de arriba con una espátula.
Cocer en el horno precalentado durante unos 25 a 30 minutos o hasta que al insertar un palillo en el centro del pastel este salga limpio. Dejar enfriar el pastel en el molde y después en una rejilla de alambre durante 10 minutos. Una vez que los pasteles se han enfriado completamente, envolver en plástico y colocar las dos capas en el congelador al menos durante una hora. (Esto se hace para que al poner relleno y glaseado de los pasteles sea más fácil.)

Bizcocho de terciopelo rojo o Red Velvet cake

(*)El buttermilk no es un ingrediente muy común en la gastronomía española, pero si no lo encontramos en un supermercado, no pasa nada, porque podemos fabricarlo nosotros mismos sin ningún problema, añadiendo una cucharada de vinagre de vino o de zumo de limón a 240 ml de leche(1 taza de leche si medimos los ingredientes con tazas) y dejándolo reposar 10 minutos. La textura esponjosa y húmeda a la vez que tiene este pastel, se consigue gracias al buttermilk.

Glaseado de crema de queso:

Batir el queso crema y el queso mascarpone hasta que quede suave. Agregar la vainilla y el azúcar glas y continuar batiendo hasta que esté suave.

En un cuenco grande, batir la nata hasta punto de nieve. Con una espátula grande, suave pero rápidamente añadir en varias adicciones un poco de la nata montada a la mezcla de quesos. Si el glaseado no es lo suficientemente espeso como para estenderlo, tapar y colocar en el frigorífico durante una hora, o hasta que esté lo suficientemente firme como para esparcirlo bien.

Como montar el pastel:

Cortamos el bizcocho grande por la mitad(o en las capas que queramos) y vamos poniendo una capa de bizcocho y una capa de glaseado de crema de queso y untamos todo el pastel con el glaseado. Luego lo cubrimos con el fondant del color deseado, en este caso rosa, retirándole los trocitos que sobren(es muy importante haberlo untado previamente con el glaseado para que el fondant quede totalmente pegado). Repetimos el mismo proceso con el bizcocho pequeño, y cuando este cubierto con el fondant lo ponemos sobre el bizcocho de abajo, para que se adhiera usaremos el glaseado de queso como pegamento untando la base de el bizcocho.
Rodeamos la parte de arriba y la de abajo con una cinta negra; en la de abajo hacemos un lazo que quede en la parte de delante, como se puede apreciar en la foto.

Sé, que para algunos de vosotros el fondant es algo novedoso, por lo que si tenéis alguna duda sobre donde podéis obtenerlo y como trabajarlo, podéis preguntarme sin problemas, a la derecha de la página tenéis la dirección de correo de Boca de Fresa o simplemente podéis hacerlo dejando un comentario. No es que sea una experta en el tema, pero estaré encantada de ayudaros en lo que pueda!