Después del éxito de los carrots cupcakes hoy os traigo una versión a lo grande de este clásico de la repostería a nivel mundial, el carrot cake o pastel de zanahoria!La receta es parecida, pero no es la misma que usé para los carrot cupcakes, ésta lleva algún ingrediente más como las rodajas de piña o la esencia de vainilla.
Bueno pues ahora, un poquito de historia para ponernos en situación sobre el carrot cake o pastel de zanahoria:
Aunque las zanahorias utilizadas en la repostería pueda parecer algo extraño o fuera de lo común, Alan Davidson en "The Oxford Companion to Food" nos dice que las zanahorias se utilizaron en Europa en pasteles dulces desde la Edad Media, cuando otros edulcorantes eran escasos o difíciles de encontrar o simplemente demasiado caros. De hecho, las zanahorias, junto con la remolacha, contienen más azúcar que la mayoría de las verduras, lo que podría explicar su uso en diversos postres.
La popularidad del pastel de zanahoria resurgió probablemente en el Reino Unido gracias al racionamiento durante la Segunda Guerra Mundial.
Los pasteles de zanahoria estuvieron ampliamente disponibles en restaurantes y cafeterías estadounidenses a principios del año 1960. Al principio era un artículo novedoso, pero a muchas personas les gustó tanto que pasó a ser un postre corriente.
Hablando de zanahorias, las zanahorias de color naranja que disfrutamos hoy se originaron a partir de la variedad púrpura crecida en Afganistán desde el siglo VII DC. Las zanahorias se trasladaron hacia el oeste de Europa, y fue allí donde surgió la variedad de zanahoria naranja."Zanahoria" viene de la palabra griega "karōton" y los griegos comenzaron la creencia de que comer zanahorias mejoraría su vista. Juan Ayto en "Un A-Z del alimento y bebida", cuenta cómo durante la Segunda Guerra Mundial los británicos promovidos por esta creencia, decían que los pilotos británicos mejoraron su visión de la noche por el consumo de grandes cantidades de zanahorias. Este rumor se promovió, sin embargo, sólo tratando de alentar el consumo de zanahorias ya que fue uno de los pocos alimentos que no eran escasos durante la guerra. Curioso, ¿verdad?

INGREDIENTES:
340 gr. zanahorias
200 gr. harina todo uso
80 gr. harina integral
4 huevos
200 gr. azúcar
100 gr. azúcar moreno
240 ml. de aceite de girasol
4 rojadas de piña
2 cucharaditas de extracto de vainilla
1 cucharadita de bicarbonato
2 cucharaditas de levadura
½ cucharadita de sal
2 cucharaditas de canela
Para la cobertura o frosting:
300 gr. queso crema (tipo Philadelphia)
250 gr. azúcar glas
50 gr. mantequilla
300 ml. nata Líquida
PREPARACIÓN:
Precalentar el horno a 180º.
Trituramos la zanahoria y picamos la piña en cuadraditos pequeños. Reservamos.
Cuando el horno este ya caliente ponemos las nueces en la bandeja y las tostamos, durante 8 minutos, las sacamos y las dejamos enfriar.
Cuando tengamos nuestras nueces tostadas, las trituramos hasta dejarlas picadas en trozos pequeños.
En un bol, tamizamos la harina, el bicarbonato, la levadura, la sal y la canela.
En un recipiente hondo, batimos los huevos junto con el azúcar hasta que nos quede una textura blanca y espumosa, añadimos el aceite y la esencia de vainilla y seguimos batiendo hasta obtener una mezcla homogénea y ligera.
Mezclamos los ingredientes húmedos con los secos hasta conseguir una masa ligera, seguidamente añadimos la zanahoria, las nueces y la piña y los mezclamos hasta integrarlos en la masa.
Esparcimos la masa el molde, previamente engrasado y lo introducimos en el horno, que deberá estar, como ya hemos mencionado anteriormente, a una temperatura de 180º y lo dejamos cocer durante 1 hora, o hasta que al introducir un palillo, este salga limpio.
Preparación del frosting:
Ponemos en un bol la mantequilla y el queso crema a temperatura ambiente y lo batimos con un batidor varillas hasta conseguir que nos quede casi montado, añadimos el azúcar y el extracto de vainilla y continuamos batiendo hasta que nos quede una mezcla uniforme y sin grumos. A continuación, vamos añadiendo progresivamente la nata, que habremos montado previamente, también con un batidor de varillas, y la iremos incorporando a la masa de forma suave.
Sacamos el bizcocho del horno y lo dejamos enfriar 10 o 15 minutos; después lo desmoldamos y lo dejamos enfriar completamente sobre una rejilla.
Montaje del pastel: Cuando por fin nuestro bizcocho este frío, ponemos una base de bizcocho, otra de cobertura o frosting y nuevamente otra capa de bizcocho, cubrimos la tarta con el frosting y le ponemos las zanahorias de decoración(*). Para una consumición más óptima, debemos meterla en la nevera durante una hora antes de comerla, así el frosting habrá cogido consistencia y frescura.
(*)Yo hice las zanahorias con fondant; teñí un trocito de fondant de naranja y otro de verde, y las fui modelando hasta darles la forma deseada. Con un palillo hice las rallitas de las zanahorias.
Espero que os haya gustado y...¡¡Que la disfrutéis!!















