
Cuando le dije a mi madre que había hecho cupcakes, ella me dijo, ¿Porque los llamas cupcakes? Llámalos magdalenas como se ha hecho toda la vida.
Lo que ocurre, es que, aunque pensemos lo contrario, existen diferencias entre lo que llamamos magdalena, lo que llamamos muffin y lo que llamamos cupcake.
La magdalena es un postre tradicional de la región de Lorena, en Francia, que se ha extendido por toda Francia y España. Creo que esto es sabido por todos, pero diré también que tienen la forma de una pequeña concha, que se obtiene cociéndolas al horno en una placa metálica que tiene hoyos en forma de conchas. Hoy en día se suelen hacer en pequeños moldes de papel rizado. Tienen un gusto similar al bizcocho aromatizado con limón.
La receta tradicional lleva huevos, azúcar, mantequilla, harina de trigo, levadura y aroma de limón obtenido generalmente de la cáscara. En la receta tradicional francesa, se baten las claras de huevo a punto de nieve para dar más ligereza a la masa, aunque tradicionalmente, la grasa que se utiliza en la elaboración de estos dulces es el aceite.
Entre los posibles orígenes de la magdalena, nos encontramos con que, la magdalena de Commercy(Localiad de la Región de Lorena, en Francia) debería su nombre a una joven criada llamada Madeleine Paulmier, que en 1755 habría elaborado estos pastelitos para el rey de Polonia Stanislas Leszczyński, que tenía allí un palacio. Esta tradición es todavía muy popular hoy en día.
Otras fuentes señalan que las magdalenas se remontarían a la época de los peregrinajes a Santiago de Compostela. Una joven llamada Magdalena habría servido a los peregrinos unos pastelitos en forma de concha, símbolo de este peregrinaje. Las "magdalenas" se habrían extendido a lo largo de los caminos de Santiago, lo que explicaría su tradicional implantación en España.

El muffin guarda similitudes con la magdalena pero es un alimento distinto, debido a que presenta un sabor menos dulce, ya que, contienen menos azúcar que una magdalena o un cupcake, se elaboran tanto dulces como salados.El muffin guarda otro tipo de elaboración e ingredientes, se caracteriza, por ejemplo, porque la masa hay que batirla lo mínimo para incorporar la mínima cantidad de aire, obteniendo así una miga más compacta, con pocos agujeritos, pero que igualmente resulta esponjosa, y jugosa, ya que generalmente se añaden frutas o leche, que aportan humedad a la masa. En las versiones saladas es habitual incorporar vegetales, como calabacín, zanahoria, tomate…
El muffin se ha descrito en ocasiones como un pan rápido, hecho con polvo de hornear y bicarbonato sódico en lugar de levadura. Contiene menos grasas porque se incorpora menos cantidad de huevos, pero a la vez, muchas veces se equilibra con la adición de nata, queso o yogur.
El origen de este alimento se encuentra en Inglaterra, con referencias en recetarios a partir de 1703. Su nombre deriva de la palabra original moofin, cuyo origen puede deberse a una adaptación de la palabra francesa moufflet (pan suave). El pastel se consumía preferiblemente en desayunos o como tentempié, y se incluyeron varios sabores como fruta seca o fresca, especias y chocolate.
A partir de la década de 1950 se comenzaron a comercializar distintos paquetes de muffins, tanto en Inglaterra como en Estados Unidos, en distintas cafeterías, pastelerías y tiendas de alimentación.
Aunque nada tiene que ver el muffin inglés con la imagen de muffin que tenemos en la mente, pues el muffin presente en la mayoría de los países, elaborado de forma similar a las magdalenas, es el muffin americano.
Un cupcake, también conocido como fairy cake, es una pequeña tarta o pastelito para una persona, frecuentemente cocinada en un molde similar al empleado para hacer magdalenas o muffins. Es una receta de origen estadounidense, e incluye añadidos como cremas, glaseados o virutas. Los cupcakes son elaborados generalmente con mantequilla.
El alimento surge en el siglo XIX. Antes de que surgieran los moldes para hacer muffins, solían hacerse en tazones, cazuelas de barro o ramequines, siendo este el significado de su nombre en inglés (cup y cake). También existe otro origen para su nombre, derivado de la forma de medir los ingredientes empleados para su elaboración; se dice que la primera mención del término Cupcake se hizo en 1828, cuando se cambia la forma de pesar los ingredientes de la manera tradicional y se empieza a medir en tazas (cups).
En definitiva y a grandes rasgos, podemos decir que la magdalena tiene una textura más seca que el muffin y el cupcake, y este último lleva un añadido de crema, también llamado por los americanos "frosting" o "icing".

VANILLA CUPCAKES (CUPCAKES DE VAINILLA)
INGREDIENTES:
1/2 taza (113 gramos) de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
2/3 taza (130 gramos) de azúcar blanquilla
3 huevos grandes
1 cucharadita de extracto de vainilla
La ralladura de un limón (opcional)
1 1/2 tazas (195 gramos) de harina todo uso
1 1/2 cucharaditas de levadura
1/4 cucharadita de sal
1/4 taza (60 ml) de leche
FROSTING:
2 tazas (230 gramos) de azúcar glass tamizada
1/2 taza (113 gramos) de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
1 cucharadita de extracto puro de vainilla
2 cucharadas de leche semidesnatada
Colorante alimentario (Si se desea)
La ralladura de un limón (yo no le puse)
PREPARACIÓN:
Precalentar el horno a 180 º C y engrasar y enharinar los moldes si son de metal.
Para los cupcakes:
Batir la mantequilla y el azúcar hasta obtener una mezcla suave y esponjosa. Añadir los huevos, uno a uno, batiendo bien después de cada adición. Añadir también el extracto de vainilla y la ralladura de limón, si se desea.
En un bol aparte mezclar la harina, la levadura y la sal.
Con la batidora a baja velocidad, alternativamente, agregar la mezcla de harina y la leche, en tres adiciones, empezando y terminando con la harina.
Uniformemente llenar los moldes para muffin con la masa y hornear durante unos 18-20 minutos o hasta que estén dorados. Cuando al insertar un palillo, éste salga limpio, nuestros cupcakes estarán listos.
Los retiramos del horno y los colocamos sobre una rejilla para enfriar.
Una vez que los cupcakes se han enfriado completamente, echamos el frosting con una manga pastelera con la boquilla en forma de estrella u otra que nos guste más....
Para el frosting:
Batir la mantequilla hasta que esté suave(es super super importante, en este punto, que la mantequilla esté a temperatura ambiente, no sirve que la derritamos en el microondas, pues eso le daría una consistencia más líquida a nuestro frosting). Agregar el extracto de vainilla. Ir añadiendo poco a poco el azúcar batiendo a baja velocidad. Añadir la leche y batir a velocidad alta hasta que quede suave y esponjoso (unos 3-4 minutos). Añadimos un poco más de leche o azúcar, si es necesario. Echamos unas gotas de colorante alimentario de color azul, en este caso yo eché 1 gotita de "americolor".

























