
Hoy he tenido que ir al dentista a "pasar un rato agradable"... ¡Que horror! De un tiempo a esta parte le he he cogido mucho pánico, y eso que no me considero una persona miedosa ni quejica.
Pues bien, resulta que hace un par de semanas me dijeron que tenían que sacarme las dos "muelas del juicio de arriba" porque me empujaban a las otras y eso podría producir un apiñamiento a la larga, así que me decidí a hacérmelo cuanto antes, y con valentía le pedí cita para la semana siguiente, le dije que me diera lo antes posible y lo más pronto que tuviera...
Esta mañana, creo que ha sido mi subconsciente, casi me quedo dormida, he pillado atasco en la carretera y para colmo no he podido tomarme mi super taza de café sin la que no soy persona por las mañanas; El caso es que he llegado al dentista de milagro, y cuando estaba allí sentada esperando he pensado, Dios mío ¿Que estoy haciendo aquí? y me han dado unas ganas de largarme... Menos mal que estaba allí conmigo mi bendita madre, a la que le he pedido que me acompañara, es que necesito su apoyo para afrontar este tipo de situaciones(jeje soy una niña pequeñita y me hace mucha falta, gracias mami), que buena es ¡y lo que me tiene que aguantar!
El caso es que he entrado en la consulta y la doctora le ha dicho a mi madre que tenía que salirse fuera durante la extracción, ¡¡nooooooooooooooooooooo!! Pero ¿Por que me hace esto? Entonces me he puesto bastante nerviosa, aunque luego ha resultado que me ha dolido más el pinchazo de la anestesia que cuando me ha sacado la muela y que ha tardado exactamente dos minutos en extraerla, increíble. Ha sido un poco desagradable escuchar el crujido (crash, crash) de mi muela y notar la presión, pero tengo que reconocer que no ha sido para tanto y que si hubiese retrasado más el día ahora mismo estaría cagada de miedo pensando en cuando iba a llegar ese día....
Me ha hecho mucho gracia porque la doctora cuando ha terminado se ha quedado mirándome un poco asustada y me ha preguntado que si me encontraba bien, imaginaos la cara que debía tener jaja..
Como ya os imaginareis me han dicho que tengo que comer cosas blanditas, preferiblemente líquidas, así que yo, que soy muy buena, le he hecho caso y anoche, siendo previsora, dejé preparada una cremita de calabaza muy rica.
Bueno pues ¡¡PRUEBA SUPERADA!! Y la siguiente con cirugía, ya os contaré!!!
Aquí os dejo la receta:
CREMITA DE CALABAZA
INGREDIENTES:
Un trozo de calabaza de unos 500 gr (yo compré una barqueta en mercadona en la que venían dos trozos medianitos)
Una cebolla grande
Leche(para cubrir la calabaza)
6 quesitos
Aceite
Sal
Pimienta negra
PREPARACIÓN:
En una cacerola con aceite de oliva, sofreímos la cebolla a fuego medio, hasta que se vaya poniendo transparente y teniendo cuidado de que no se nos queme. A continuación añadimos la calabaza cortada en cubos pequeños y la freímos también unos minutos junto a la cebolla, salpimentamos. Después incorporamos la leche suficiente para cubrir la mezcla, dependiendo de la cantidad de leche que pongamos nos saldrá una crema más o menos espesa, si nos gusta más clara añadiremos más leche y al revés, (a mi me gusta un termino medio, ni muy espesa ni como caldo); dejamos cocer a fuego medio durante 30 minutos aproximadamente, removiendo de vez en cuando para que no se nos pegue, y cuando haya pasado la media hora lo trituramos junto con los quesitos y listo para comer!
Queda muy bien si freímos unos trocitos de pan y se lo ponemos por encima a modo de picatoste.
En está cremita podemos sustituir la calabaza por el calabacín y también sale muy buena.
Mi madre nos la preparaba a mis hermanos y a mi en casa, y como mi hermano Juan Anibal nunca ha sido muy partidario de comer verduras, mi madre nos decía que era crema de queso jaja, ¡¡que jodía!! aunque tengo que reconocer que si la primera vez que la comí me hubiese dicho que era Crema de calabacín posiblemente no me la hubiera comido.. Buen método mamá, lo probaré cuando tenga hijos!









