lunes, 25 de enero de 2010

"THE GINGERBREAD MEN" (EL HOMBRECITO DEL JENGIBRE)


Como lo prometido es deuda, hoy voy a publicar la receta de las galletitas de Jengibre, pero no sin antes poneros en situación, así que os voy a contar el cuento del hombrecito del Jengibre o como dicen los guiris "Gingerbread man":

Érase una vez un viejillo y una viejilla que vivían en una casilla en el límite del bosque. Habrían sido felices y comido perdices si no fuera porque no tenían niños… y los deseaban de verdad, pero claro, a su edad ya era imposible.

Un día, cuando la viejilla estaba horneando galletas de jengibre, decidió cortar la masa con la forma de un niño y ponerlo en el horno.

Cuando sonó el reloj indicando que el tiempo de cocción había terminado, la viejilla fue a ver si la masa había subido, pero tan pronto como abrió la puerta del horno, el Chico de Jengibre salió de él corriendo a toda velocidad.
La viejilla no sabía muy bien por qué corría el Hombrecillo de Jengibre, así que llamó a su esposo, los dos cogieron sus andadores y se echaron a correr tras el Chico de Jengibre. Pero a pesar de ser los ancianos más rápidos de su barrio en las carreras con andador, no pudieron alcanzar al Hombre de Jengibre.

Con la carrera que se pegó el dulce, pronto llegó a un granero donde trabajaban unos hombres. El Chico de Jengibre les chilló sin parar de correr: “He huido de una viejilla, he huido de un viejillo, ¡y también puedo huir de vosotros!”.
Los trilladores entendieron la frase absurda del ser se jengibre como un desafío, y como todos eran muy chulos y muy peleones, se pusieron a correr tras el Chico de Jengibre, pero por mucho que corrieron no le alcanzaron. El chico siguió corriendo hasta que llegó a un campo lleno de segadores trabajando. El joven galleta chilló: “He huido de una viejilla, he huido de un viejillo, he huido de un granero lleno de trilladores, ¡y también puedo huir de vosotros!”.
Los segadores que tenían muy pocas ganas de trabajar y sí muchas ganas de callarle la boca al jengibre corredor, se echaron a la carrera, pero tampoco le pudieron alcanzar. El chico siguió con sus prisas y llegó hasta un prado donde había una vaca que estaba pastando tan ricamente. El chico dulce le chilló a ésta también: “He huido de una viejilla, he huido de un viejillo, he huido de un granero lleno de trilladores, he huido de un campo lleno de segadores, ¡y también puedo huir de ti!”.
Pero aunque la vaca corrió todo lo que pudo (que no era mucho porque temía vomitar el pasto que estaba comiendo) no logró alcanzarle. El maratoniano siguió corriendo y se encontró con un cerdo que se revolcaba en el barro y le gritó: “He huido de una viejilla, he huido de un viejillo, he huido de un granero lleno de trilladores, he huido de un campo lleno de segadores, he huido de una vaca tragona, ¡y también puedo huir de ti!”.
El cerdo también se picó con la impertinencia del chico y salió tras él, pero tampoco le pudo alcanzar. Y entonces el corredor obsesivo se encontró con un zorro y a éste le chilló también: “He huido de una viejilla, he huido de un viejillo, he huido de un granero lleno de trilladores, he huido de un campo lleno de segadores, he huido de una vaca tragona y de un cerdo cochino, ¡y también puedo huir de ti!”.
“¿Cómo dices, galleta? No te oigo bien” – dijo el zorro – “¿Por qué no te acercas un poco y me lo repites? Es que estás un poco lejos”.
El Hombre de Jengibre se acercó al zorro y le volvió a decir: “He huido de una viejilla, he huido de un viejillo, he huido de un granero lleno de trilladores, he huido de un campo lleno de segadores, he huido de una vaca tragona y de un cerdo cochino, ¡y también puedo huir de ti!”.
“Nada, aun no te oigo bien, que has huido ¿de qué?”
El jengibre se acercó aun mas: “Que digo que he huido….”
“Chico, como no vengas más cerca no te voy a entender. ¿Por qué no vienes aquí a mi lado?”
El joven hombrecito de Jengibre, que corriendo no tenía precio pero que de cerebro andaba un poco escaso, se fue al lado del zorro para repetirle su frase célebre: “Te decía que he huido…” Y antes de que pudiera acabar su frase el zorro se lo empezó a comer. Y el Chico de Jengibre dijo: “¡Oh! Ya sólo queda la mitad de mí”. Y después: “¡Oh! Ya sólo queda un cuarto de mí”. Y al final: “¡Oh! Ya no queda nada de mí.” y el Chico de Jengibre ya no habló nunca más.

Conmovedor el cuento, ¿verdad? Yo no me imagino teniendo que contárselo a un niñito de cinco años, pobre, no creo que volviese a comer galletas nunca más…. En fin, ahí va la receta:

GALLETITAS DE JENGIBRE

INGREDIENTES:

250 gr. mantequilla sin sal a temperatura ambiente
105 gr. azúcar moreno claro
125 gr. azúcar blanquilla
345 gr. de miel
1 huevo grande
780 gr. harina
1 cucharadita bicarbonato sódico
1 cucharada de jengibre en polvo
1 cucharadita de canela en polvo
½ cucharadita de clavo en polvo o nuez moscada
½ cucharadita de sal

PREPARACIÓN:

Batir la mantequilla hasta que esté esponjosa.
Añadir el azúcar y continuar batiendo hasta que se haya disuelto completamente. Incorporar lentamente la miel. Añadir el huevo y continuar batiendo lentamente hasta que todos los ingredientes estén bien mezclados.

Tamizar la harina junto con el bicarbonato, jengibre, canela, clavo y sal. Añadir la harina a la mezcla de la mantequilla y batir a lentamente hasta que esté todo incorporado.

Envolver la masa en papel film y refrigerar como mínimo durante 2 horas.

Precalentar el horno a 200º. Estirar la masa con un rodillo y espolvoreando con un poco de harina si fuera necesario.
Con un cortapastas con forma de hombrecitos de jengibre cortar las galletas y pasarlas con una espátula a la bandeja del horno.

Hornear los hombrecitos de jengibre durante 6 minutos o hasta que estén doraditos. Sacar del horno y dejar reposar durante al menos 5 minutos.

Tengo que decir que a mi personalmente no me entusiasman este tipo de galletas, pero en mi casa triunfaron, no paraban de zampar galletas jeje.

(Para ver más recetas de galletas pincha aquí, aquí y aquí)

domingo, 24 de enero de 2010

NIEVE....


"La nieve, conocida en algunos países como zapada, es un fenómeno meteorológico que consiste en la precipitación de pequeños cristales de hielo. Los cristales de nieve adoptan formas geométricas con características fractales y se agrupan en copos. Está compuesta por pequeñas partículas ásperas y es un material granular. Normalmente tiene una estructura abierta y suave, excepto cuando es comprimida por la presión externa".

Así es como se define la palabra nieve en la enciclopedia interactiva wikipedia, y esto es lo que pienso yo acerca de la nieve:

No hay nada mejor que estar en el sofá de casa bajo tu mantita calentita, mientras ves caer la que, al parecer, será la mayor nevada de todo el invierno, es tan relajante... La claridad que se produce en la noche cuando nieva es tan espectacular, parece como si de repente se hubiese hecho de día. Me encantan estos días y los valoro mucho, porque aquí casi nunca nieva, o por lo menos no así, y aunque cuando eso pasa los españoles entramos en un estado de pánico, porque es cierto y nadie puede negar, que en España no estamos preparados para este tipo de fenomenos meteorológicos, ya que, casi nadie lleva cadenas en los coches, pasan apenas 2 máquinas quitanieves por cada zona, no se echa sal en las carreteras, se forman unos atascos increíbles, le gente no va a trabajar, cierran los aeropuertos,etc, etc. Un día de nieve, para mi, ¡¡Es un día feliz!!
Los suelos, los tejados y los árboles se tiñen de blanco, el color de la bondad, la inocencia, la pureza y la virginidad, los niños y los no tan niños salen a tirarse bolas de nieve, otros hacen muñecos de nieve, los más crueles se ríen de los que, menos afortunados, resbalan con el hielo y caen al suelo, algunos tirados en el suelo "hacen el ángel"....pero lo mejor de todo es que todo el mundo ríe y eso, eso es aun mejor que un día de nieve, porque la risa es algo tan gratificante, es la expresión externa de la diversión.... Y por todo esto y lo que me queda aun por descubrir, es por lo que me gustan los días de nieve.

sábado, 23 de enero de 2010

Mis queridas galletitas


Como os había dicho, me gusta mucho la repostería, sobretodo me encanta hacer galletas, es algo que me relaja un montón y por eso he subido esta fotito, porque os quería enseñar mi primera creación de "Galletas decoradas con glasa real". La verdad es que la preparación de las galletas es bastante sencilla, pero para la decoración con la glasa hay que tener mucha paciencia; yo suelo hacer la masa un día y la decoración al siguiente para no acabar tan saturada, porque además soy demasiado perfeccionista y sino me quedan como yo quiero me enfado, por lo que prefiero tener al menos una tarde entera dedicada a mis galletitas...

Sé que estas que os enseño no son perfectas, pero hay que tener en cuenta que son las primeras que hice y que por algo se empieza, así que ya os iré enseñando más fotos para no saturaros demasiado. La foto de abajo son unos hombrecitos de jengibre que hice también el mismo día, pero es una receta diferente, son las típicas galletitas que se hacen en navidad en EEUU y por ahí y las llaman "
Gingerbread men", si habéis visto las pelis de Shrek ya sabéis de que os hablo, la masa de estas galletas está hecha a base de especias y miel; otro día os pondré la receta y os contaré la historia de los gingerbread mens que es muy bonita, y así entenderéis mejor porque en la peli de shrek sale la pobre galletita sin una pierna...


Por último para el que le gusten este tipo de "fregaos" os dejo la receta de la masa, que sin la glasa están también muy ricas y como digo son muy sencillas de hacer:

PASTAS DE TÉ (Del libro "1080 Recetas de cocina" de Simone Ortega)

INGREDIENTES:

100 gr de harina
100 gr de azúcar
100 gr de almendras molidas
125 gr de mantequilla a temperatura ambiente
1 huevo de tamaño normal a temperatura ambiente
la ralladura de un limón
Esencias (yo les pongo de vainilla y a veces de plátano, según me dé)

PREPARACIÓN:

En un bol ponemos la harina tamizada, el azúcar y las almendras molidas. A continuación incorporamos la ralladura del limón y la esencia que hayamos elegido(yo le pongo una cucharadita más o menos, depende de la intensidad de sabor que le quieras dar), después echamos medio huevo (el otro medio lo reservamos ,ya que, lo vamos a usar para pintar las galletas antes de meterlas al horno), y por último la mantequilla, y lo mezclamos todo bien hasta que quede una masa homogenea. No hay que manipular mucho la masa porque lo que queremos es que se quede más bien dura para manipularla mejor a la hora de cortarla con los cortapastas. Cuando tengamos la masa preparada la envolvemos en un papel film y la depositamos en la nevera al menos 2 horas para que podamos trabajar bien con ella (yo la he llegado a dejar hasta dos días y no pasa nada).

Pues bien, ahora sólo queda cortarlas con la forma deseada, hornearlas y a disfrutar de ellas con una buena taza de café.

Espero que os gusten!!!

(Para ver más entradas de galletas pincha aquí, aquí y aquí)

viernes, 8 de enero de 2010

BOCA DE FRESA


¿Porque le he puesto este título al blog? Está es la pregunta con la quiero comenzar mi primer post, y la respuesta es no lo sé; quizá porque me pareció un nombre dulce y sugerente y eso es lo que me atrae de la vida en general....o simplemente porque me gustó ese nombre y ya está, en cualquier caso, os invito a que lo leáis siempre que os apetezca, ya que, así podréis conocer mis andanzas diarias y mis aventurillas culinarias, pues para el que no lo sepa soy una cocinillas y me encanta probar cosas nuevas en la cocina, y sobre todo soy adicta a la decoración de galletas jeje.

Bueno pues espero que os paséis por aquí de vez en cuando y que dejéis algún comentario...y sobre todo que os guste lo que leais ¡BIENVENIDOS A BOCA DE FRESA!