martes, 28 de julio de 2015

Vasitos de mousse de haba tonka y crujiente de praliné


¡Este año ha sido de locos! 
O mejor dicho, este año está siendo de locos.

De Septiembre a Junio han sido unos meses muy intensos de trabajo y estudio, pero por fin puedo decir que ¡¡¡YA SOY CHEF!!!

Así es, parece increíble que este diciendo esto, pero después de muchos meses y de un gran sacrificio, ya tengo mis títulos de chef de cocina y pastelería, creí que nunca iba a llegar el momento en el que lo pudiera decir tan alto.

Han pasado muchas cosas en estos meses,  pero ahora que estoy más tranquila y me declaro oficialmente de vacaciones os traigo una receta que me encanta para disfrutar como postre y que al estar presentada en vasito resulta más ligera y apetecible.

Cada vasito se compone de tres capas; la de abajo del todo es un crujiente de barquillo y praliné, la del medio es un cremoso de caramelo  y la de arriba, la más blanquita, es una mousse de chocolate blanco con haba tonka.

Para los que no la conozcáis, el haba tonka es una semilla  originaria del árbol Dipteryx odorata, de la familia de las fabáceas proviniente de la América Tropical (Brasil,Venezuela, Perú entre otros...).
 El término tonka parece provenir de la lengua hablada por los nativos de la Guayana francesa, siendo Francia el primer país occidental que importó estas semillas. 
Originariamente comenzó a utilizarse como aromatizante para el tabaco, pero no tardó en convertirse en un ingrediente habitual para la cosmética y la repostería.


En el año 68 se descubrió que esta semilla contiene cumarina, un compuesto químico que en grandes dosis puede afectar a la coagulación de la sangre, por lo que un consumo elevado puede ser mortal. Por este motivo su uso alimentario está prohibido en algunos países como EEUU, aunque en Europa se puede conseguir sin problemas en tiendas especializadas en especias. 
Yo en España no conocía ningún sitio donde vendieran estas semillas, por lo que me las traía de Londres, concretamente de la famosa tienda de especias de Notting Hill "The Spice Shop", pero hace poco las encontré también en Madrid.

No os alarméis por lo que os comentaba del consumo, con la nuez moscada pasa absolutamente lo mismo, contiene miristisicina y safrol que ingeridos en grandes cantidades dañan el higado.
Pero utilizadas en pequeñas cantidades para cocina o pastelería no son perjudiciales para la salud, ya que solamente se utiliza una pequeña cantidad rallada o infusionada.

Pues ahora que ya conocéis el haba tonka, vamos manos a la obra con nuestra receta.



VASITOS DE MOUSSE DE HABA TONKA Y CRUJIENTE DE PRALINÉ

INGREDIENTES:

Para el crujiente de Praliné:

135 gr. de praliné
70 gr. de chocolate con leche de buena calidad,  por ejemplo VALHRONA
90 gr. de barquillo triturado

Para el cremoso de caramelo:

400 gr. de nata
80 gr. de leche
1 vaina de vainilla
50 gr. de azúcar
15 gr. de azúcar 
80 gr. de yemas
7 gr. de gelatina

Para la mousse de chocolate blanco con haba tonka:

215 gr. de leche
3 gr. de haba tonka
10 gr. de gelatina
430 gr. de nata montada
340 gr. de chocolate blanco



PREPARACIÓN:

Para el crujiente de praliné, simplemente fundimos el chocolate en el microondas con cuidado de no quemarlo, lo mezclamos con el praliné y lo mezclamos todo bien con el barquillo triturado. Colocamos la mezcla en el fondo de nuestros vasitos ejerciendo un poco de presión con una cuchara.

Para el cremoso de caramelo, en primer lugar, infusionamos la leche y la nata con la vaina de vainilla en un cazo al fuego.
Hidratamos la gelatina (3 hojas y media) en un bol con agua
 y mientras tanto batimos las yemas con los 15 gramos de azúcar.
Hacemos un caramelo a seco en un cazo al fuego con los 50 gramos de azúcar, para ello debemos ir poniendo el azúcar en un cazo caliente poco a poco, e ir añadiendo más cuando se derrita, pero debemos tener cuidado de que no se nos queme.Cortamos el caramelo con la leche y la nata mezcladas y calientes. Por último incorporamos la mezcla anterior  a las yemas  y lo cocemos como unas natillas, hasta que la mezcla este a 80º o hasta que veamos que ha espesado un poco, en este momento añadimos la gelatina escurrida. Depositamos nuestro cremoso sobre el crujiente de praliné de nuestros vasitos y lo dejamos enfriar hasta que cuaje.

Para la mousse de haba tonka, hidratamos la gelatina en agua fría (5 hojas) y mientras tanto, infusionamos la leche con el haba tonka en un cazo el fuego (si no disponemos de haba tonka podemos hacerlo con vainilla), cuando esté caliente añadimos la gelatina escurrida.

Fundimos el chocolate blanco y vamos vertiendo sobre el la leche caliente infusionada a la vez que removemos enérgicamente con unas varillas, nos debe quedar la textura de una ganache de chocolate. Esperamos a que la mezcla esté a 30 grados e incorporamos la nata montada con movimientos envolventes. Por último esta es nuestra capa final del vasito que colocaremos arriba cuando la capa de cremoso esté ya cuajada.




OBSERVACIONES:

Con las cantidades que os doy os da para preparar una tarta, así que si no queréis tener vasitos para un ejército, más vale que hagáis la mitad de la receta.

El praliné lo podéis hacer vosotros mismos caramelizando avellanas y triturándolas después, pero si no os apetece, lo podéis encontrar por internet, es una delicia que merece la pena.

Si no tenéis un termómetro para medir no pasa nada, podéis hacerlo igual a ojo, se trata, en el caso de la mousse, de que la mezcla no esté tan caliente como para bajar la estructura de la nata.

La gelatina en hojas, siempre hay que hidratarla unos minutos antes de usarla en agua muy fría, podemos ponerle un cubito de hielo si es necesario, luego simplemente la escurrimos con las manos para quitar el exceso de agua y la incluimos en nuestra preparación. Para mezclarla siempre tiene que ser con un líquido caliente, pues de lo contrario se nos formarán grumos y aún así cuando esté bien integrada, yo recomiendo siempre colar la mezcla por si acaso.


Bueno pues espero que os hayan gustado estos ricos vasitos y que los hagáis en casa, nos vemos la próxima semana con una nueva receta.

sábado, 28 de marzo de 2015

Porridge de avena con miel y frutos rojos


Hoy quiero compartir con vosotros un desayuno que me encanta, se trata de lo que los ingleses denominan "Porridge", que no es otra cosa que copos de avena con leche caliente y una pizca de imaginación.

Yo lo suelo acompañar con miel (como en este caso) o jarabe de arce y frutos rojos, pero también le podéis poner sabores como vainilla, canela o frutos secos, que le van muy bien y son una gran fuente de energía en el desayuno.

La avena es un carbohidrato de fácil absorción, que reduce el colesterol y actúa como regulador de nuestro metabolismo, lo que la convierte en un alimento realmente sano y recomendado.

Ya que el tiempo en nuestra sociedad es bastante escaso, y no siempre tenemos tiempo de prepararnos el desayuno que queremos os animo a probar en estos días de vacaciones, ¡seguro que os encantará!

PORRIDGE DE AVENA, MIEL Y FRUTOS ROJOS

INGREDIENTES:
(Para 2 personas)

100 gr. de copos de avena
300 ml de leche desnatada
miel, al gusto
Arándanos, grosellas y fresas

PREPARACIÓN:

Comenzamos hirviendo la leche en un cazo al fuego con los copos de avena.

Una vez que haya dado un hervor, cocinamos a fuego lento durante unos 5 minutos, veras que la mezcla va espesando y cada vez se vuelve más cremosa. No dejes de remover para que no se pegue.

Coloca la mezcla en el bol donde vayas a servir, añade los frutos rojos y rocía con miel por encima.

¡Más fácil, sano y rico imposible!

Espero que disfrutéis de estos geniales días de vacaciones, yo aprovecharé para descansar, pero de vez en cuando me pasaré a contaros cositas por aquí.

¡¡Feliz Sábado!!

jueves, 29 de enero de 2015

Crema de invierno de hinojo y espinacas



Aunque la temporada real del hinojo es en el mes de Junio, ahora lo podemos encontrar casi siempre en los supermercados practicamente en todas las épocas de año.

Yo prefiero cocinar con alimentos de temporada, pero he de reconocer que no siempre se puede y que uno se acaba  cansando de cocinar siempre con los mismos ingredientes, así que como me encanta su particular sabor anisado, he decidido preparar esta rica crema para variar un poco en nuestro abanico de sabores. 

El hinojo es un bulbo, que como digo, tiene un peculiar sabor a anís, y del que sobre todo se utiliza su parte blanca, aunque la verde también es muy aromática y la podemos usar en muchas preparaciones.

Para esta receta solo he utilizado medio bulbo porque aporta mucho sabor, pero combinado con las espinacas y la patata queda un resultado delicioso.

Es una crema muy ligera, a la que la patata le aporta una textura muy suave.

Os animo a que la preparéis en estas frías noche de invierno, porque es muy reconfortante y os ayudará a mantener el cuerpo caliente.

Además el hinojo es muy calmante y digestivo, ¡ideal para una cena nada pesada!

CREMA DE INVIERNO DE HINOJO Y ESPINACAS

INGREDIENTES:
(Para 2-3 personas)

1 cebolla medianita
Medio bulbo de hinojo
1/2 cucharadita de cilantro molido
1/2 cucharadita de semillas de hinojo
1 patata pequeña
1 taza de espinacas
500 ml. de caldo de pollo
Sal, pimienta
1 cucharada de queso batido 0%MG

Unas hojas de espinaca para decorar

PREPARACIÓN:

Ponemos un chorrito de aceite de oliva virgen extra en una cacerola y cuando este caliente sofreímos unos minutos la cebolla y el hinojo. Añadir una pizca de sal y pimienta recién molida.

Añadimos el comino molido y las semillas de hinojo y revolvemos con una cuchara.

Incorporamos la patata laminada y las espinacas, dejamos cocinar uno o dos minutos más y añadimos el caldo de pollo.

Dejamos cocinar todo durante 25-30 minutos o hasta que la patata esté tierna.

Triturar todo con la batidora y añadir una cucharada de queso batido 0%MG, yo uso el de la marca Pastoret porque es mi favorito, el sabor es mucho más rico que el de otras marcas (y nadie me paga para que diga esto :D).

Servir con unas hojas de espinaca fresca por encima y un chorrito de aceite si lo deseamos.

¡¡Espero que os haya gustado la receta y que paséis un buen fin de semana!!

lunes, 26 de enero de 2015

Madeleins con frambuesas y crema de limón y... ¡¡Feliz año nuevo!!



¡¡Feliz año nuevo a todos!!

Hacía tiempo que no pasaba por aquí, ya tenía ganas de saludaros y de desearos todo lo mejor para este nuevo año.

Uno de mis propósitos para el 2015 es mantener más vivo mi pequeño espacio culinario, y escribir todo lo que pueda, porque a pesar de que me encanta, muchas veces no tengo todo el tiempo que me gustaría.

Es curioso, porque siempre estoy sumergida en algún proyecto relacionado con la gastronomía, cocinando o leyendo algunas lineas culinarias, pero a veces me resulta difícil sentarme un momento y contaros todas las cosas chulas sobre las que estoy trabajando y las muchas otras que rondan por mi cabeza, es por ello que quiero empezar a cambiar eso y dedicarme un poco más a mi y a vosotros.

2014, ha sido un año fabuloso, pero presiento que 2015 va a ser todavía mejor.

Estas navidades las he vivido a tope, y aunque no he hecho galletas de jengibre como todos los años, he cocinado muchas cosas nuevas y deliciosas y he achuchado a familia hasta quedarme sin fuerzas.

Aunque me juré y me perjuré a mi misma que en  las vacaciones de navidad iba a descansar y no iba a encender los fogones, creo que realmente no descanso bien fuera de ellos, así que, he tenido que hacerlo, no tengo remedio.

Además de todo eso, he comprado miles de regalos y he recibido otros tantos, y aunque ahora soy un poco más pobre en dinero, soy mucho más rica en ilusión, porque ver las caras de mi familia y del chico barbudo abriendo regalos no tiene desperdicio.

El barbas y yo hemos vito películas navideñas, hemos hecho muchos de nuestros super desayunos y hemos dormido hasta las tantas, tres cosas que nos han sabido a gloria y que hacía tiempo que necesitábamos los dos.



Hoy he empezado a leer un libro nuevo, porque otro de mis propósitos es leerme un libro al mes, y como no podía ser de otra hoy os traigo una nueva receta, para alimentar el propósito número 1 y el más importante.

Se trata de unas madeleins, que no es otra cosa que la versión Francesa de nuestras magdalenas, pero ellos como son tan finos las hornean en unos preciosos moldes con forma de conchita que a mi me encantan.

¡¡Esta es mi versión de madeleins que espero que os guste tanto como a mi!!

MADELEINS CON FRAMBUESAS Y CREMA DE LIMÓN

INGREDIENTES:

Para las madeleins:

3 huevos
130 gr. de azúcar
200 gr. de harina
10 gr. de levadura química
La ralladura de un limón
20 gr. de miel
60 gr. de leche
200 gr. de mantequilla fundida enfriada
un puñado de frambuesas
Azúcar glas, para espolvorear

Para la crema de limón:

2 huevos
una pizca de sal
40 gr de azúcar
la ralladura y el zumo de un limón
45 gr. de mantequilla pomada


PREPARACIÓN:

Batimos los huevos con el azúcar hasta que el azúcar se disuelva por completo.

Mezclamos la miel con la leche y la mantequilla fundida, y la añadimos a los huevos.

Incorporamos la ralladura de limón.

Tamizamos la harina con la levadura y vamos añadiéndolo a la mezcla anterior poco a poco, batiendo suavemente.

Tapamos y dejamos reposar en la nevera por unas horas o toda la noche.

Mientras tanto, prepararemos nuestra crema de limón, para ello, ponemos el zumo, la ralladura de limón, el azúcar y la mantequilla en un cazo al fuego y calentamos hasta que todo esté bien integrado.

Retiramos del fuego, batimos los huevos y los incorporamos batiendo rapidamente.

Volvemos a poner la mezcla en el fuego, y continuamos batiendo con un batidor de varillas hasta que la mezcla empiece a espesar. No debemos parar de batir o los huevos se cuajarán.

Poner la mezcla en un bol y tapar con film directamente en contacto con la crema.

Refrigerar durante unas horas o toda la noche.

Cuando queramos hornear nuestras madeleins, precalentamos el horno a 190ºC.



Engrasamos nuestro molde con mantequilla y harina y quitamos el exceso.

Ponemos una cucharada colmada de masa en cada hueco de nuestro molde e introducimos una frambuesa dentro.

Horneamos durante 5 minutos, y transcurrido este tiempo, bajamos la temperatura del horno a 160ºC y horneamos durante 5 minutos más.

Desmoldar y dejar reposar las madeleins sobre una rejilla hasta que enfríen por completo.

Ponemos la crema de limón que habíamos reservado en la nevera dentro de una manga pastelera con una boquilla lisa pequeña y rellenamos las madeleins introduciendo la boquilla un poco por la frambuesa.

Sencillamente deliciosas...¡¡Feliz semana!!

domingo, 16 de noviembre de 2014

Bizcocho Marmolado


El bizcocho marmolado es un clásico entre los clásicos, pero nunca falla.

Es rico, fácil de preparar, y lo mejor de todo es que queda muy resultón.

El barbas y yo nos fuimos unos días de escapada al campo (ultimamente lo hacemos siempre que podemos) y como allí no hay horno, preparé este bizcocho y nos lo llevamos para nuestros desayunos.

En cuanto  a como conseguir el dibujo marmolado, no tiene ninguna dificultad, ya que, se trata de preparar 2 masas, una con cacao y la otra con vainilla y repartirlas en el molde donde lo vamos a hornear, haciendo formas con 2 mangas pasteleras.

Os dejo la receta para que lo hagáis en casa, ¡¡animaos que se prepara rapidísimo!!

BIZCOCHO MARMOLADO

INGREDIENTES:

Para la masa de vainilla:

2 huevos grandes
125 gr de azúcar
125 ml. de leche
125 ml de aceite de girasol o de oliva suave (arbequina)
180 gr. de harina
1 vaina de vainilla
1 cc. de polvo de hornear (levadura química)

 Para la masa de chocolate:

2 huevos grandes
125 gr de azúcar
125 ml. de leche
125 ml de aceite de girasol o de oliva suave (arbequina)
120 gr. de harina
2 cs. de cacao en polvo sin azúcar
1 cc. de polvo de hornear (levadura química)


PREPARACIÓN:

Para la masa de vainilla:

Mezclamos los huevos con el azúcar con las varillas, hasta que hayan blanqueado.

Abrir una vaina de vainilla por la mitad, raspar las semillas y añadir a la mezcla.

Añadir la leche y el aceite y continuar batiendo hasta que estén bien incorporados. No batir demasiado, ya que no queremos incorporar aire, y además el bizcocho podría quedar demasiado aceitoso.

Tamizar la harina junto con el polvo de hornear y añadir a la masa.

Ponemos la masa en una manga pastelera y reservamos.

Para la masa de chocolate:

Mezclamos los huevos con el azúcar con las varillas, hasta que hayan blanqueado.

Añadir la leche y el aceite y continuar batiendo hasta que estén bien incorporados. No batir demasiado, ya que no queremos incorporar aire, y además el bizcocho podría quedar demasiado aceitoso.

Tamizar la harina junto con el polvo de hornear y el cacao, y añadir a la masa.

Ponemos la masa en una manga pastelera y reservamos.


Preparamos un molde de cake rectangular, apto para horno, con un poco de papel sulfurizado para que después nos sea más fácil desmoldar el bizcocho y lo engrasamos con mantequilla o con spray de engrasar.


Cortamos la punta de cada manga pastelera y vamos haciendo formas con la masa, alternando la masa de vainilla con la de chocolate.

Llenamos un pelín más de la mitad del molde, sin llegar a 3/4.

Horneamos a 180ºC durante 20-25 minutos, o hasta que al pinchar el bizchocho con un palito salga limpio.

¡¡Espero que os haya gustado la receta de hoy, y que os animéis a prepararla!!

¡¡Feliz Domingo!!