jueves, 29 de enero de 2015

Crema de invierno de hinojo y espinacas



Aunque la temporada real del hinojo es en el mes de Junio, ahora lo podemos encontrar casi siempre en los supermercados practicamente en todas las épocas de año.

Yo prefiero cocinar con alimentos de temporada, pero he de reconocer que no siempre se puede y que uno se acaba  cansando de cocinar siempre con los mismos ingredientes, así que como me encanta su particular sabor anisado, he decidido preparar esta rica crema para variar un poco en nuestro abanico de sabores. 

El hinojo es un bulbo, que como digo, tiene un peculiar sabor a anís, y del que sobre todo se utiliza su parte blanca, aunque la verde también es muy aromática y la podemos usar en muchas preparaciones.

Para esta receta solo he utilizado medio bulbo porque aporta mucho sabor, pero combinado con las espinacas y la patata queda un resultado delicioso.

Es una crema muy ligera, a la que la patata le aporta una textura muy suave.

Os animo a que la preparéis en estas frías noche de invierno, porque es muy reconfortante y os ayudará a mantener el cuerpo caliente.

Además el hinojo es muy calmante y digestivo, ¡ideal para una cena nada pesada!

CREMA DE INVIERNO DE HINOJO Y ESPINACAS

INGREDIENTES:
(Para 2-3 personas)

1 cebolla medianita
Medio bulbo de hinojo
1/2 cucharadita de cilantro molido
1/2 cucharadita de semillas de hinojo
1 patata pequeña
1 taza de espinacas
500 ml. de caldo de pollo
Sal, pimienta
1 cucharada de queso batido 0%MG

Unas hojas de espinaca para decorar

PREPARACIÓN:

Ponemos un chorrito de aceite de oliva virgen extra en una cacerola y cuando este caliente sofreímos unos minutos la cebolla y el hinojo. Añadir una pizca de sal y pimienta recién molida.

Añadimos el comino molido y las semillas de hinojo y revolvemos con una cuchara.

Incorporamos la patata laminada y las espinacas, dejamos cocinar uno o dos minutos más y añadimos el caldo de pollo.

Dejamos cocinar todo durante 25-30 minutos o hasta que la patata esté tierna.

Triturar todo con la batidora y añadir una cucharada de queso batido 0%MG, yo uso el de la marca Pastoret porque es mi favorito, el sabor es mucho más rico que el de otras marcas (y nadie me paga para que diga esto :D).

Servir con unas hojas de espinaca fresca por encima y un chorrito de aceite si lo deseamos.

¡¡Espero que os haya gustado la receta y que paséis un buen fin de semana!!

lunes, 26 de enero de 2015

Madeleins con frambuesas y crema de limón y... ¡¡Feliz año nuevo!!



¡¡Feliz año nuevo a todos!!

Hacía tiempo que no pasaba por aquí, ya tenía ganas de saludaros y de desearos todo lo mejor para este nuevo año.

Uno de mis propósitos para el 2015 es mantener más vivo mi pequeño espacio culinario, y escribir todo lo que pueda, porque a pesar de que me encanta, muchas veces no tengo todo el tiempo que me gustaría.

Es curioso, porque siempre estoy sumergida en algún proyecto relacionado con la gastronomía, cocinando o leyendo algunas lineas culinarias, pero a veces me resulta difícil sentarme un momento y contaros todas las cosas chulas sobre las que estoy trabajando y las muchas otras que rondan por mi cabeza, es por ello que quiero empezar a cambiar eso y dedicarme un poco más a mi y a vosotros.

2014, ha sido un año fabuloso, pero presiento que 2015 va a ser todavía mejor.

Estas navidades las he vivido a tope, y aunque no he hecho galletas de jengibre como todos los años, he cocinado muchas cosas nuevas y deliciosas y he achuchado a familia hasta quedarme sin fuerzas.

Aunque me juré y me perjuré a mi misma que en  las vacaciones de navidad iba a descansar y no iba a encender los fogones, creo que realmente no descanso bien fuera de ellos, así que, he tenido que hacerlo, no tengo remedio.

Además de todo eso, he comprado miles de regalos y he recibido otros tantos, y aunque ahora soy un poco más pobre en dinero, soy mucho más rica en ilusión, porque ver las caras de mi familia y del chico barbudo abriendo regalos no tiene desperdicio.

El barbas y yo hemos vito películas navideñas, hemos hecho muchos de nuestros super desayunos y hemos dormido hasta las tantas, tres cosas que nos han sabido a gloria y que hacía tiempo que necesitábamos los dos.



Hoy he empezado a leer un libro nuevo, porque otro de mis propósitos es leerme un libro al mes, y como no podía ser de otra hoy os traigo una nueva receta, para alimentar el propósito número 1 y el más importante.

Se trata de unas madeleins, que no es otra cosa que la versión Francesa de nuestras magdalenas, pero ellos como son tan finos las hornean en unos preciosos moldes con forma de conchita que a mi me encantan.

¡¡Esta es mi versión de madeleins que espero que os guste tanto como a mi!!

MADELEINS CON FRAMBUESAS Y CREMA DE LIMÓN

INGREDIENTES:

Para las madeleins:

3 huevos
130 gr. de azúcar
200 gr. de harina
10 gr. de levadura química
La ralladura de un limón
20 gr. de miel
60 gr. de leche
200 gr. de mantequilla fundida enfriada
un puñado de frambuesas
Azúcar glas, para espolvorear

Para la crema de limón:

2 huevos
una pizca de sal
40 gr de azúcar
la ralladura y el zumo de un limón
45 gr. de mantequilla pomada


PREPARACIÓN:

Batimos los huevos con el azúcar hasta que el azúcar se disuelva por completo.

Mezclamos la miel con la leche y la mantequilla fundida, y la añadimos a los huevos.

Incorporamos la ralladura de limón.

Tamizamos la harina con la levadura y vamos añadiéndolo a la mezcla anterior poco a poco, batiendo suavemente.

Tapamos y dejamos reposar en la nevera por unas horas o toda la noche.

Mientras tanto, prepararemos nuestra crema de limón, para ello, ponemos el zumo, la ralladura de limón, el azúcar y la mantequilla en un cazo al fuego y calentamos hasta que todo esté bien integrado.

Retiramos del fuego, batimos los huevos y los incorporamos batiendo rapidamente.

Volvemos a poner la mezcla en el fuego, y continuamos batiendo con un batidor de varillas hasta que la mezcla empiece a espesar. No debemos parar de batir o los huevos se cuajarán.

Poner la mezcla en un bol y tapar con film directamente en contacto con la crema.

Refrigerar durante unas horas o toda la noche.

Cuando queramos hornear nuestras madeleins, precalentamos el horno a 190ºC.



Engrasamos nuestro molde con mantequilla y harina y quitamos el exceso.

Ponemos una cucharada colmada de masa en cada hueco de nuestro molde e introducimos una frambuesa dentro.

Horneamos durante 5 minutos, y transcurrido este tiempo, bajamos la temperatura del horno a 160ºC y horneamos durante 5 minutos más.

Desmoldar y dejar reposar las madeleins sobre una rejilla hasta que enfríen por completo.

Ponemos la crema de limón que habíamos reservado en la nevera dentro de una manga pastelera con una boquilla lisa pequeña y rellenamos las madeleins introduciendo la boquilla un poco por la frambuesa.

Sencillamente deliciosas...¡¡Feliz semana!!

domingo, 16 de noviembre de 2014

Bizcocho Marmolado


El bizcocho marmolado es un clásico entre los clásicos, pero nunca falla.

Es rico, fácil de preparar, y lo mejor de todo es que queda muy resultón.

El barbas y yo nos fuimos unos días de escapada al campo (ultimamente lo hacemos siempre que podemos) y como allí no hay horno, preparé este bizcocho y nos lo llevamos para nuestros desayunos.

En cuanto  a como conseguir el dibujo marmolado, no tiene ninguna dificultad, ya que, se trata de preparar 2 masas, una con cacao y la otra con vainilla y repartirlas en el molde donde lo vamos a hornear, haciendo formas con 2 mangas pasteleras.

Os dejo la receta para que lo hagáis en casa, ¡¡animaos que se prepara rapidísimo!!

BIZCOCHO MARMOLADO

INGREDIENTES:

Para la masa de vainilla:

2 huevos grandes
125 gr de azúcar
125 ml. de leche
125 ml de aceite de girasol o de oliva suave (arbequina)
180 gr. de harina
1 vaina de vainilla
1 cc. de polvo de hornear (levadura química)

 Para la masa de chocolate:

2 huevos grandes
125 gr de azúcar
125 ml. de leche
125 ml de aceite de girasol o de oliva suave (arbequina)
120 gr. de harina
2 cs. de cacao en polvo sin azúcar
1 cc. de polvo de hornear (levadura química)


PREPARACIÓN:

Para la masa de vainilla:

Mezclamos los huevos con el azúcar con las varillas, hasta que hayan blanqueado.

Abrir una vaina de vainilla por la mitad, raspar las semillas y añadir a la mezcla.

Añadir la leche y el aceite y continuar batiendo hasta que estén bien incorporados. No batir demasiado, ya que no queremos incorporar aire, y además el bizcocho podría quedar demasiado aceitoso.

Tamizar la harina junto con el polvo de hornear y añadir a la masa.

Ponemos la masa en una manga pastelera y reservamos.

Para la masa de chocolate:

Mezclamos los huevos con el azúcar con las varillas, hasta que hayan blanqueado.

Añadir la leche y el aceite y continuar batiendo hasta que estén bien incorporados. No batir demasiado, ya que no queremos incorporar aire, y además el bizcocho podría quedar demasiado aceitoso.

Tamizar la harina junto con el polvo de hornear y el cacao, y añadir a la masa.

Ponemos la masa en una manga pastelera y reservamos.


Preparamos un molde de cake rectangular, apto para horno, con un poco de papel sulfurizado para que después nos sea más fácil desmoldar el bizcocho y lo engrasamos con mantequilla o con spray de engrasar.


Cortamos la punta de cada manga pastelera y vamos haciendo formas con la masa, alternando la masa de vainilla con la de chocolate.

Llenamos un pelín más de la mitad del molde, sin llegar a 3/4.

Horneamos a 180ºC durante 20-25 minutos, o hasta que al pinchar el bizchocho con un palito salga limpio.

¡¡Espero que os haya gustado la receta de hoy, y que os animéis a prepararla!!

¡¡Feliz Domingo!!

lunes, 20 de octubre de 2014

Risotto de hongos, los tesoros del Otoño



¡Adoro el Otoño!

Sus setas, sus trufas, sus bellotas, sus castañas...

Me encanta esta estación que nos trae grandes tesoros culinarios, además de bellos colores.

Ayer estuve buscando setas en familia, algo que me encanta desde bien pequeña.

Mis padres me enseñaron a reconocer este tipo de setas, a las  que se conoce como Hongos, que crecen por nuestras praderas, en los alrededores de nuestra casa de campo, y desde entonces, cada Otoño, salimos juntos a buscarlas para luego cocinar algo suculento con ellas, porque realmente su sabor es inigualable.


Este Otoño ha sido muy bueno para las setas, porque ha llovido mucho pero ha hecho calor, por lo que los campos están plagados. 

Ayer nos pusimos las botas, llenamos dos cestas enteras y porque decidimos parar que si no podríamos haber montado un puesto para venderlas en el mercado jaja.

Con ellas hicimos un risotto que quedo bien bueno, os dejo la receta para que probéis con las setas que más os gusten.



RISOTTO DE HONGOS

INGREDIENTES:
(Para 4 personas)

200 gr. de mantequilla
1 cebolla
2 dientes de ajo
150 gr. de hongos
150 ml. de vino blanco
4 puñados de arroz redondo(1 por persona)
Caldo de verduras o de pollo

Para terminar:
100 gr. de mantequilla
Queso parmesano rallado



PREPARACIÓN:

Ponemos los 200 gr. de mantequilla a derretir en una olla y cuando esté fundida, añadimos la cebolla cortada fina. Añadimos una pizca de sal y esperamos a que se poche.

Cuando la cebolla esté translúcida y haya sudado un poco, añadimos el ajo muy picado, revolvemos un poco, y cuando empiece a soltar su aroma añadimos los hongos, cortados en trocitos, damos un par de vueltas y seguidamente añadimos el arroz, lo rehogamos unos segundos e incorporamos el vino blanco.

Dejamos cocer unos minutos hasta que se evapore el alcochol y vamos añadiendo caldo poco a poco hasta que cubra el arroz.



Debemos ir añadiendo el caldo poco a poco durante los 18-20 minutos que durará la cocción del arroz, cuando veamos que se va evaporando, vamos añadiendo más.

Cuando el grano esté cocinado, probablemente a los 18 minutos (lo probaremos para saberlo), apartamos la olla del fuego, añadimos los 100 gr. de mantequilla en cubitos, el queso parmesano,  rectificamos de sal si fuera necesario, mezclamos bien y ¡¡Listo para comer!!

jueves, 16 de octubre de 2014

Macarons de frambuesa, el bocado perfecto


Hacer macarons no es, ni mucho menos, una tarea sencilla.

No digo con esto tampoco que sea imposible hacerlos, si no, que hay que ser muy riguroso en todos los pasos.

Las primeras veces que yo hice macarons no me salieron. 

La primera vez el resultado fueron galletas aplastadas de almendras, y algunas veces después se me agrietaban por la superficie o bien me quedaban chiclosos por dentro.

Hoy os voy a contar todos los pasos para hacer macarons y os daré algunos consejos que a mi me han sido muy útiles para lograr unos macarons bonitos y sobre todo deliciosos. Os aseguro que si seguís al pie de la letra todos los pasos lograréis preparar unos macarons con éxito.



Antes de entrar en faena me gustaría contaros, como curiosidad, que, aunque pensemos que estos delicados dulces nacieron en Francia,  en realidad, fueron traídos de italia en el siglo XVI, por Catalina de Medici. El macaron era en la época, una pasta salada, pero la evolución del producto incorporaría los macarons a la pastelería.

La receta del macaron, bizcocho a base de almendras, clara de huevo y azúcar, se extendió rapidamente a partir del siglo XVII por numerosas ciudades de Francia como Nancy, Amiens, Saint Émilion y Montmorillon.

Hoy en día es un símbolo mundial, una golosina ligera y un bocado crocante y esponjoso que seduce a todos los paladares.

MACARONS DE FRAMBUESA

INGREDIENTES:

3 claras de huevo (unos 60 gr.)
200 gr. de azúcar
75 ml. de agua

200 gr. de almendras en polvo
200 gr. de azúcar glass
3 claras de huevo (unos 60 gr.)



PREPARACIÓN:

Lo primero que tenemos que hacer para comenzar a preparar nuestros macarons, es preparar un merengue.

 Existen varios tipos de merengue, entre ellos el francés y el italiano, como ya os comenté aquí y aquí. Para hacer macarons vamos a utilizar merengue italiano, ya que, es más resistente, porque el azúcar se incorpora en forma de almibar a las claras, lo que hace que se crée una película alrededor de las burbujas de aire que evita que se rompan con facilidad.

Para preparar el merengue montamos las claras a punto de nieve con nuestro batidor.

A la vez que montamos las claras vamos a preparar el almibar o jarabe. Para ello, ponemos el agua en un cazo con los 200 gr. de azúcar y lo ponemos al fuego, sin remover. El azúcar debe disolverse por completo, y cuando la temperatura llegue a 114-115ºC (debemos valernos de un termómetro para comprobarlo), lo retiramos del fuego, esperamos a que se le quiten las burbujas y la espumilla y lo vertemos en nuestras claras montadas, muy despacio, en forma de hilo fino y a muy baja velocidad, siempre pegando el cazo del almibar a la pared del bol donde lo estamos haciendo.

Una vez que hayamos incorporado el almibar, podemos añadir el extracto o sabor que nos apetezca y, este es el momento también de añadir el colorante. Yo en este caso, utilicé color rosita, que parece que sugiere, frutos del bosque, pero no le puse ningún aroma porque la crema ya se lo va a dar..

Una vez listo nuestro merengue tenemos que seguir batiendo hasta que se enfríe por completo.



En otro bol mezclamos el azúcar con la almendra molida.
Lo tamizamos bien porque si no después nos quedarán grumos. En este paso es importante tener la almendra molida bien fina, porque sino no pasa por el colador.

Cuando tengamos nuestro merengue frío, añadimos una cucharada colmada de merengue a la mezcla anterior, y las otras 3 claras que teníamos sin utilizar, mezclamos con movimientos envolventes. Vamos añadiendo poco a poco todo el merengue y mezclamos bien con una lengua de silicona. 

Cuando tengamos una mezcla homogenea, la agitamos bien con la lengua, como si diésemos brochazos de un lado a otro.

Cuando levantemos la espátula y la masa caiga en forma de lazo borrandose el dibujo de la superficie, está lista.

Ponemos la mezcla en una manga pastelera con una boquilla del nº10, de Wilton.

Sobre un silpat de silicona o sobre papel de horno con una bandeja debajo, hacemos círculos con la manga.

Hacemos esferas, del tamaño de una nuez, regulares y bien espaciadas, golpeamos la bandeja por debajo varias veces y dejamos reposar durante 15 minutos para formar el croutage, o una capa dura que hará que después nuestros macarons no se agrieten en el horno.

Hornear durante 13-15 minutos con el horno precalentado a 145ºC.

Es importante hornear los macarons con el horno un pelín abierto, no digo con la puerta abierta de par en par, pero si metemos un palillito para que se quede unos milimetros abierta, esto hará que no se agrieten nuestros macarons, pues habrá menos concentración de vapor.

Sacamos del horno y dejamos enfriar por completo, momento en que los podemos empezar a rellenar.

Se pueden usar diversos rellenos, crema de mantequilla, ganache, mermelada, praliné, nutella.... un abanico muy grande de posibilidades.

Yo en este caso, los he rellenado con una crema de mantequilla a la frambuesa.


CREMA DE MANTEQUILLA CON FRAMBUESA
INGREDIENTES:

750 gr. de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
2 cc. de extracto de frambuesa
750 gr. de azúcar glass
3 cucharadas de leche desnatada



PREPARACIÓN:

Ponemos la mantequilla en el bol de la batidora y tamizamos el azúcar glass sobre ella.

Es muy importante tamizar el azúcar, ya que, si no nos quedarán grumos.

A continuación tapamos con un trapo (para evitar que el azúcar salga por todos lados) y comenzamos a batir.
Cuando se haya mezclado todo más o menos, añadimos, la frambuesa y la leche, y continuamos batiendo hasta que obtener una crema uniforme.

Una vez tenemos listo nuestra crema, rellenamos los macarons y los refrigeramos durante al menos una hora en la nevera antes de comerlos.

OBSERVACIONES:

- Debemos seguir al pie de la letra todos los pasos, os aseguro que si no no salen, lo digo por experiencia.

- La almendra molida es muy dificil de tamizar, no pasa bien por el colador, por lo que si tenemos opción de triturarla con la termomix u otro procesador de alimentos para dejarla fina, no hace falta tamizar.

- El merengue es un proceso algo delicado, pero si ponemos el almibar a la temperatura adecuada y lo vertemos con cuidado sobre las claras nos saldrá bien. Es importante no verterlo directamente sobre las varillas de nuestra batidora, si no sobre el bol.

- Debemos refrigerar nuestros macarons terminados, al menos una hora antes de comerlos, ya que, la humedad de la crema en contacto con el frío de la nevera, es lo que les proporciona esa textura crujiente por fuera y esponjosa por dentro.

- Podemos hacer las tapas de nuestros macarons con antelación y guardarlas durante un mes sin rellenar en un recipiente hermético, así ya las tendremos listas para cuando queramos rellenarlas.

- A mi me sirvió mucho el libro de José Marechal para comprender todo el proceso de los macarons, os lo aconsejo, porque te explica como actua cada ingrediente en estos deliciosos bocados. Además los franceses son rigurosos y metículosos en su trabajo, lo que es estupendo.


¡¡Feliz fin de semana!! ¡¡Y feliz día mundial del pan!!

(*)Bibliografía: "Macarons", José Marechal